Categoría: Notas / Críticas

Dinámicos y desvencijados

Familia Maniquí

A menudo necesitamos explicarles a nuestros padres qué es lo que hacemos. En esas instancias solemos perder el habla. Eso explica que muchos de nuestros temas carezcan de voces.

Afortunadamente, ciertos medios se toman el trabajo de describir lo que hacemos, hecho que no sólo nos resulta gratificante, sino que también nos ayuda a explicarles a nuestros parientes en qué matamos el tiempo.

Es el caso de dos artículos recientes sobre la escena local uruguaya. La nota de Indie Hoy titulada 7 bandas de Uruguay para conocer nos incluye junto a Julen y la gente sola, Santé Les Amis, Hermanos Láser, Franny Glass, Los Blueberries y Carmen Sandiego. Uno de los adjetivos que utilizan los autores para referirse a nuestro sonido es “dinámico”, término que aprobamos enérgicamente.

La de Mutante, en tanto, se llama Sonoridad Internacional: Uruguay, y nos encuentra junto a amigos como Carmen Sandiego, La Hermana Menor, Lucas Meyer, Julen y la gente sola, 3Pecados y Mux. De este artículo destacamos el adjetivo “desvencijado”, uno de nuestros vocablos predilectos del diccionario.

Aprovechamos la ocasión para agradecerles a todos los que comparten este viaje terrestre junto a nosotros y les deseamos que el 2015 los encuentre rodeados de felicidad, ese punto medio entre el dinamismo y el desvencijamiento.

¿Una luz al otro lado del río?

Un país: Argentina. Una revista: Haciendo Cine. Un nombre: Amadeo Gandolfo. Una tarea: escribir una reseña.

Así es, no fue la vetusta publicación estadounidense “Billboard” fundada en Cincinnati, ni la popular magazine “Rolling Stone“, así como tampoco el alternativo folletín “Alternative Press” la primera revista en abordar el análisis de “Hula Hula”. Ni siquiera se trata de una revista musical. El primer paso en la vanguardia en torno a este asunto, lo ha dado la argentina revista de Amadeo, Haciendo Cine. Sin más introducción que la que acaban de leer, les dejamos con sus atinadas palabras:

“Una nueva banda uruguaya y ya, de entrada, suena mucho mejor que muchas bandas indie argentinas que parecen tener solo un tema en repeat. Una inusual mezcla que comienza siendo un disco de surf para terminar siendo un disco de canciones ansiosas y adolescentes que parecen remitir a los Vaselines. Además, hacen algo que las bandas indie uruguayas (casi) siempre hacen muy bien que es tener letras cálidas y cercanas, que no parecen un conjunto de clichés hipster, sino que te colocan en un lugar que es inconfundiblemente (la mayoría de las veces) ese Montevideo gris, calmo y encantador en el que se mueven. El disco alterna canciones de guitarras nerviosas e instrumentales como “Trámites” y “Zoo”, de costa soleada y chicas en bikini; con canciones pop muy lindas como “Panc!” y “Amor plutónico”, en donde hay líneas de teclado hipnotizantes y coritos. De los dos costados, el mejor es el último, porque las canciones son redonditas y los límites del género pop-surf parecen ser digeridos y combinados con otras influencias más difícilmente trazables. En ese sentido, el último tema (“Hola de nuevo!”), instrumental, con un ligero olorcillo a los Feelies, un tour de force optimista y que cuenta una historia sin decir ni una palabra, es un enorme triunfo.” (el subrayado es nuestro)

¿Qué podemos decir? Gracias, Amadeo.

No importa que nos trates de adolescentes ansiosos y de grises, calmos y encantadores uruguayos; nos caés bien.

Giros son giros

El giro del hula hula no se detiene. En primer lugar, se cumplió uno de nuestros más sinceros sueños. Que 4483 tailandeses rompan el récord guiness de movimiento colectivo de Hula Hula. Hace un par de semanas nos sorprendimos con un gran caudal de descargas provenientes del Asia y ahora, al enterarnos de esta feliz noticia, todo cuaja. Sin más preámbulos, vean el desparpajo y regocijo con el que estos simpáticos seres humanos ondean sus cinturas.

En segundo término, nuestro disco fue muy bien recibido en el sitio The New Lo Fi. En una nota titulada “Surf’s up in the autumn (or something like that)”, Sebastián Auyanet recomienda nuestro álbum como banda sonora para el otoño montevideano. Además, da en el clavo cuando afirma que no tenemos nada que ver con eso de montar olas, aunque admitimos -no sin frustración- que es una destreza que nos gustaría tener.

Pueden leer la nota aquí mismo.

La nueva infidelidad