Categoría: Hula Hula

Redefinición del quinto día del mes de julio: pruebas contundentes

El mes de julio es fantástico. Pero le falta algo. Se me ocurren varias cosas. No las voy a nombrar. Las voy a anotar en un papel y después veo. Pero mientras tanto, me hago un café, como quien no quiere la cosa y entro en wikipedia. Reviso las efemérides de cada día, hasta que noto algo extraño en la entrada correspondiente al 5 de julio. ¿Cómo saben?

Maniquies anunciado por Wikipedia

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¿Una luz al otro lado del río?

Un país: Argentina. Una revista: Haciendo Cine. Un nombre: Amadeo Gandolfo. Una tarea: escribir una reseña.

Así es, no fue la vetusta publicación estadounidense “Billboard” fundada en Cincinnati, ni la popular magazine “Rolling Stone“, así como tampoco el alternativo folletín “Alternative Press” la primera revista en abordar el análisis de “Hula Hula”. Ni siquiera se trata de una revista musical. El primer paso en la vanguardia en torno a este asunto, lo ha dado la argentina revista de Amadeo, Haciendo Cine. Sin más introducción que la que acaban de leer, les dejamos con sus atinadas palabras:

“Una nueva banda uruguaya y ya, de entrada, suena mucho mejor que muchas bandas indie argentinas que parecen tener solo un tema en repeat. Una inusual mezcla que comienza siendo un disco de surf para terminar siendo un disco de canciones ansiosas y adolescentes que parecen remitir a los Vaselines. Además, hacen algo que las bandas indie uruguayas (casi) siempre hacen muy bien que es tener letras cálidas y cercanas, que no parecen un conjunto de clichés hipster, sino que te colocan en un lugar que es inconfundiblemente (la mayoría de las veces) ese Montevideo gris, calmo y encantador en el que se mueven. El disco alterna canciones de guitarras nerviosas e instrumentales como “Trámites” y “Zoo”, de costa soleada y chicas en bikini; con canciones pop muy lindas como “Panc!” y “Amor plutónico”, en donde hay líneas de teclado hipnotizantes y coritos. De los dos costados, el mejor es el último, porque las canciones son redonditas y los límites del género pop-surf parecen ser digeridos y combinados con otras influencias más difícilmente trazables. En ese sentido, el último tema (“Hola de nuevo!”), instrumental, con un ligero olorcillo a los Feelies, un tour de force optimista y que cuenta una historia sin decir ni una palabra, es un enorme triunfo.” (el subrayado es nuestro)

¿Qué podemos decir? Gracias, Amadeo.

No importa que nos trates de adolescentes ansiosos y de grises, calmos y encantadores uruguayos; nos caés bien.

La tapa cobró vida!

Gif by Luli

Tapa Hula hula versión Gif by Luli

¿Cómo pasó esto? No lo sabemos. De pronto, la tapa del disco parecía haber cobrado vida. El hula-hula comenzó a girar, y el título se convirtió en un cartel de luces de neón. Fue algo mágico, imaginamos. Jamás creímos que esto podía pasar. Pero la vida siempre tiene una sorpresa más. En fin, que siga girando!

Giros son giros

El giro del hula hula no se detiene. En primer lugar, se cumplió uno de nuestros más sinceros sueños. Que 4483 tailandeses rompan el récord guiness de movimiento colectivo de Hula Hula. Hace un par de semanas nos sorprendimos con un gran caudal de descargas provenientes del Asia y ahora, al enterarnos de esta feliz noticia, todo cuaja. Sin más preámbulos, vean el desparpajo y regocijo con el que estos simpáticos seres humanos ondean sus cinturas.

En segundo término, nuestro disco fue muy bien recibido en el sitio The New Lo Fi. En una nota titulada “Surf’s up in the autumn (or something like that)”, Sebastián Auyanet recomienda nuestro álbum como banda sonora para el otoño montevideano. Además, da en el clavo cuando afirma que no tenemos nada que ver con eso de montar olas, aunque admitimos -no sin frustración- que es una destreza que nos gustaría tener.

Pueden leer la nota aquí mismo.

La nueva infidelidad

Cuando dios hizo el Edén, pensó en el Hula Hula

Con el propósito de aportar un trasfondo trascendente para la comprensión última del Hula Hula en el que bailan los Maniquíes, compartimos esta esclarecedora visión sobre la historia de la humanidad:

“Nacemos y morimos. En el medio, vivimos. ¿Pero lo hacemos del lado de la verdad? Lo dudo.

Hasta ahora nadie se ha atrevido a cuestionar esa aparente e inofensiva mentira que afirma que la rueda se inventó antes que el hula hula. ¿Y si no fuera así?

La historia que nos enseñan, la historia que asimilamos, la historia que ciegamente legamos, sostiene -sin pudor- que el punto crucial de la misión humana gira en torno a la rueda. En consecuencia, celebramos conceptos tales como “evolución”, “avance”, “desarrollo” y verbos tales como “producir”, “emprender”, “llegar”.

Este paradigma, caduco, descansa sobre la falacia de que el hombre en su aciago amanecer creó la rueda antes que el hula hula. Esto no es así. Beban agua. Tómense un momento para digerir este terremoto que no se mide en grados Richter, porque, sencillamente, no se mide.

Es hora de rebobinar y partir del verdadero origen. En el principio, fue el juego. El hombre creó el hula hula porque creyó en la diversión. La rueda vino después -mucho después- cuando tuvo hambre.

La repercusión de esta revelación no es otra que una nueva intepretación de la realidad. Una interpretación lúdica, que se mofa de la que percibimos como la única interpretación posible: la utilitaria.”

Adrián “Chueco” Suar

Adrian Suar revela la clave del Hula Hula